martes, 3 de febrero de 2015

El Cristo Universal II

La fusión de las energías de la polaridad positiva y negativa de la Divinidad en la creación ocurre a través del Cristo Universal, el Logos sin el cual "nada de lo que es hecho, fue hecho". El flujo de la luz del Macrocosmos hacia el Microcosmos, del Espíritu (la Presencia Yo Soy) al alma y de regreso siguiendo la espiral del ocho, se cumple a través de este bendito Mediador que es Cristo, el SEÑOR, la verdadera encarnación del YO SOY EL QUE YO SOY. Ya que Jesús es ese Verbo encarnado, puede decir: "EL YO SOY (el YO SOY en mí) es la Puerta Abierta (al cielo y a la tierra) que ningún hombre puede cerrar", y "Todo el Poder me es dado (a través del YO SOY en mí) el cielo y en la tierra", y también "He aquí, YO SOY (el YO SOY en mí es) el que está vivo por siempre --como Arriba, así abajo --y tiene las llaves del reino de los cielos y las llaves de la muerte y el infierno, y a quienquiera que el Padre quiera yo se las doy, y son dadas en su nombre." Esto que aun hoy afirma el maestro Ascendido Jesucristo también lo afirma para vosotros vuestro Santo Ser Crístico. Así, el Cristo Universal del Hijo único y de los muchos efectivamente mediatiza la Presencia del YO SOY hacia vosotros a través de vuestro propio y amado Santo Ser Crístico.
Ésta es la verdadera comunión con el Cristo Kósmico cuyo Cuerpo (Conciencia) fue "partido", compartido, individualizado para cada hijo del corazón del Padre. Los Hijos de Dios son depositarios de la Máxima Luz para los que aún son criaturitas en Crísto.
El término "Cristo" o "ser cristico" también denota un cargo en la jerarquía que ocupan los que han alcanzado la automaestría en los siete rayos y los siete chakras del Espíritu Santo. La maestría crística incluye equilibrar la llama trina (los atributos divinos de Poder, Sabiduría y Amor) para la armonización de la conciencia  y la implementación de la maestría de los siete rayos en los chakras y en los cuatro cuerpos inferiores mediante la Llama de la Madre (la Kundalini elevada). En la hora asignada para la ascensión, el alma así ungida eleva la espiral de la llama trina desde abajo de los pies, pasando por toda la forma, para la transmutación de todo átomo y célula de su ser, conciencia y mundo y del alma mediante esta luz transfiguradora de la Llama Crística ocurre en parte durante la iniciación de la transfiguración, se incrementa con la resurrección y adquiere plena intensidad durante el ritual de la ascensión.


Alquimia
Saint Germain.